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Preservar la competencia y el bienestar en el trabajo: la extensión de la actividad de los funcionarios

En un mundo donde la esperanza de vida se alarga y las carreras se diversifican, se hace esencial comprender las reglas que enmarcan la extensión de la actividad profesional.

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Se ofrece la posibilidad a los funcionarios de continuar trabajando más allá de su límite de edad estatutario. Este artículo tiene como objetivo explicar las condiciones para los funcionarios que desean prolongar su carrera.

Condiciones de la extensión de actividad

En varios casos, se puede conceder una extensión de actividad. Un funcionario puede solicitar permanecer activo hasta la edad de 67 años si esto corresponde a su bienestar y a sus ambiciones profesionales. Sin embargo, esta extensión está sujeta a condiciones específicas:

  • Se puede extender hasta tres años debido a responsabilidades parentales, especialmente para los niños que tienen derecho a prestaciones familiares o para adultos con discapacidades a cargo.
  • Los funcionarios que han criado a un hijo caído por Francia o que han alcanzado un número insuficiente de trimestres de servicios también pueden solicitar un aplazamiento de la edad de jubilación.
  • Sin embargo, esta extensión de actividad no puede ser solicitada si el funcionario está en licencia por enfermedad prolongada o de larga duración, o si está en curso una licencia terapéutica parcial.

El proceso de solicitud y evaluación de la aptitud

Para finalizar su solicitud de extensión, los funcionarios deben someterse a una evaluación médica por un médico autorizado que certifique su capacidad para continuar su actividad profesional. Este certificado, un elemento crucial del expediente, debe ser presentado al empleador público seis meses antes de la fecha límite de edad. El papel del consejo médico es central en la evaluación final, y sus conclusiones pueden ser objeto de disputa por el funcionario o el empleador. Un período de silencio de más de tres meses sobre la solicitud equivale a una aceptación implícita.

Fin de la extensión de actividad y admisión a la jubilación

El fin de la extensión puede ocurrir en diversas situaciones, como la incapacidad del funcionario para sus funciones, la decisión del empleador público o a petición del agente. La admisión a la jubilación se pronuncia entonces, ya sea que esté vinculada al límite de edad o a una discapacidad. Los funcionarios deben ser conscientes de que el mantenimiento en actividad es un derecho que se combina con deberes, tanto en términos de su salud como de su eficiencia profesional.

En conclusión:

La extensión de la actividad de los funcionarios refleja un deseo de valorar la experiencia mientras se preserva la calidad del servicio público. Equilibra los intereses individuales con los de la administración, respetando las capacidades de cada agente. Al integrar estas nuevas disposiciones, la función pública se adapta a las realidades demográficas contemporáneas y promueve un trabajo sostenible y responsable.

Philippe Casanova

Médico especialista en medicina del trabajo y medicina forense.

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