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Servicios de medicina preventiva en la función pública local: un equilibrio institucional

La salud laboral es una preocupación fundamental, tanto para el bienestar de los empleados de la función pública local como para la calidad de los servicios públicos prestados a la población. Por ello, la función pública local cuenta con servicios de medicina preventiva, cuyas misiones y organización específicas merecen ser destacadas tanto para el público en general como para los profesionales del sector.

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La salud laboral es una preocupación fundamental, tanto para el bienestar de los empleados de la función pública local como para la calidad de los servicios públicos prestados a la población. Por ello, la función pública local cuenta con servicios de medicina preventiva, cuyas misiones y organización específicas merecen ser destacadas tanto para el público en general como para los profesionales del sector.

Misiones y organización: Un equipo multidisciplinario al servicio de la prevención

Las misiones de los servicios de medicina preventiva son llevadas a cabo por un equipo multidisciplinario, coordinado por un médico del trabajo. Este equipo puede estar afiliado a varios tipos de estructuras, incluyendo servicios creados por la comunidad, servicios compartidos entre varios empleadores públicos o servicios de prevención y salud laboral con los que se establecen convenios. El objetivo es garantizar una vigilancia médica adecuada para los empleados de la función pública local, incluyendo las administraciones parisinas.

Los servicios de medicina preventiva cuentan con las instalaciones, el equipo y los materiales necesarios para llevar a cabo sus misiones. Además de los médicos del trabajo, estos servicios pueden estar compuestos por personal de enfermería y personal de secretaría médico-social. También pueden dar la bienvenida a médicos colaboradores y a internos en medicina laboral.

Para asegurar la prevención de riesgos laborales y la mejora de las condiciones de trabajo, los servicios de medicina preventiva pueden recurrir a profesionales de la salud laboral u organismos competentes en este campo.

La utilización de prácticas médicas a distancia, a través de tecnologías de la información y la comunicación, también es posible, sujeta al consentimiento por escrito del empleado y al respeto de la confidencialidad. El médico del trabajo es responsable de evaluar la conveniencia de la teleconsulta en función del motivo de la visita, de los recursos disponibles y del puesto de asignación de los empleados.

Los servicios de medicina preventiva están bajo la responsabilidad de la autoridad local y son dirigidos y coordinados por el médico del trabajo. La independencia de las personas y organismos externos a la administración está garantizada mediante convenios que detallan las acciones que se les encomiendan y las modalidades de su ejercicio.

El médico del trabajo debe dedicar un tiempo mínimo a sus misiones, fijado en 1 hora al mes por cada 20 empleados y 1 hora por cada 10 empleados bajo vigilancia médica especial. Actúa de manera independiente y en exclusivo interés de la salud y la seguridad de los empleados, sin estar a cargo de exámenes de aptitud ni de controles médicos, que son responsabilidad del médico acreditado y del consejo médico.

Vigilancia médica y acciones en el entorno laboral

La vigilancia médica de los empleados de la función pública local es una preocupación central de los servicios de medicina preventiva. Cada empleado se beneficia de una visita de información y prevención al menos cada 2 años. El propósito de esta visita es indagar sobre la salud del empleado, informar sobre los riesgos relacionados con su puesto de trabajo, sensibilizar sobre la prevención e identificar si es necesario derivar al médico del trabajo.

El médico del trabajo también puede realizar exámenes adicionales para determinar la compatibilidad entre el puesto de trabajo y el estado de salud del empleado, detectar posibles enfermedades profesionales y vigilar a los empleados en situaciones especiales, como mujeres embarazadas o personas con discapacidades.

En caso de desacuerdo entre la autoridad local y el médico del trabajo con respecto a las adaptaciones en el puesto de trabajo, existe la posibilidad de recurrir al inspector de trabajo competente.

Transparencia y seguimiento

Los servicios de medicina preventiva están obligados a informar a la autoridad local de cada accidente en el servicio y de cada enfermedad profesional o relacionada con el trabajo. Elaboran un informe anual de actividades que se remite a la autoridad local y al comité social local.

Un expediente médico de salud laboral se establece bajo la responsabilidad del médico del trabajo, garantizando el respeto de la confidencialidad médica. En caso de cambio de servicio de medicina preventiva, el expediente se transmite previo consentimiento del empleado.

En conclusión:

Los servicios de medicina preventiva de la función pública local desempeñan un papel esencial en la preservación de la salud de los empleados y la prevención de los riesgos laborales. Contribuyen así a mantener un entorno de trabajo saludable y seguro dentro de la función pública local.

Philippe Casanova

Médico especialista en medicina del trabajo y medicina forense.